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Estrellas

El espectáculo Bíblico del director Ridley Scott pretende ser algo como su propia obra de arte, Gladiator. Recreando una historia que hemos escuchado una y mil veces en nuestras vidas, Éxodo: Dioses y Reyes logra entretener al público con asombrosos visuales a través del filme. Los increíbles visuales de la película la hacen valer la pena ver la película cuando estrene este Invierno.

La película comienza con Moisés (Christian Bale) ya adulto siendo la mano-derecha del futuro faraón Ramsés (Joel Edgerton.) De niños en el reino de Seti, protagonizado por John Tuturro, Moisés y Ramsés crecen a ser compañeros en guerra. Aunque la relación entre ellos dos nunca se define muy bien, se entiende que eran amigos y casi hermanos. Una serie de largas escenas, incluyendo una batalla intensa de Moisés y Ramsés liderando un ejército de soldados egipcios en contra de los Hititas, te enseña la pelea por superioridad entre los dos príncipes y se demuestra la obvia ventaja que tiene Moisés como un guerrero. En un momento, Moisés va en un viaje a Pitón, una ciudad de esclavos cerca del reino, donde encuentra la verdad sobre quién es, y para qué el está en este mundo. En vez de ser el príncipe egipcio que pensaba que era, ahora él sabe que realmente es un Israelita destinado a salvar a los Hebreos de la esclavitud. Una vez Ramsés se da cuenta de esto, exilia a Moisés de la ciudad, creyendo que en algún punto se morirá en el desierto. Luego de unas cuantas escenas innecesarias adicionales que realmente están ahí para demostrar las habilidades directorales y de producción de la cinta, se desata el infierno. Literalmente.

Al comienzo de la película, la actuación de Christian Bale como Moisés es un poco rígida, pero en los momentos más importantes, Bale estaba completamente sumergido en el papel, haciéndolo intenso y creíble. Scott y sus guionistas, (Jeffrey Caine, Adam Cooper, Bill Collage & Steven Zaillian) presentan a Moisés como un personaje complejo y conflicto; haciéndolo más humano que santo. Su dificultad en aceptar quién es, la falta de fe y la negación de ser el próximo salvador le da nuevos aires a esta historia que sería de otro modo bastante previsible. La relación extenuante que tiene con su Dios y todas las veces que duda y niega su fe lo hace más y más creíble como personaje. Por otro lado, Joel Edgerton como Ramsés es fuerte y poderoso; pero también puede ser vulnerable y triste. Su personaje ego maniático y con hambre de poder se hace exquisitamente a través del filme, especialmente en sus escenas como el Faraón, vestido completo en atuendo Egipcio tradicional.

exodus sigourney

La moda durante la película es completamente impresionante, aún con las cantidades absurdas de bronceador y delineador de ojos que tuvieron que comprar para hacernos creer que un galés y un australiano eran realmente príncipes egipcios. Sigourney Weaver (Avatar) es casi irreconocible como Tuya, con su pelo al estilo de reinas como Cleopatra y líneas gruesas de delineador. A su vez, los Israelitas se ven completamente sucios y estropeados, justo como era en esos tiempos, 3,300 años atrás. Admito que me tomó un minuto reconocer a Aaron Paul (Breaking Bad) como Joshua bajo las capas de mugre y cicatrices.

Éxodo: Dioses y Reyes no es una típica película sobre cuentos bíblicos, aunque sí es asombrosamente precisa en su rendición de los eventos que ocurren a través. Una escena que muchos estábamos esperando al ver la película era obviamente las plagas. Es una de las cosas más importantes de la historia de Moisés y Exodus cumplió. Las diez plagas de Moisés fueron dramatizadas espectacularmente, con unos visuales que te dejarán atónito. También las explican de una manera que hace sentido con o sin el Dios vengativo que las hecha sobre el pueblo egipcio.

Por otro lado, la separación del Mar Rojo fue impresionante. La animación de las gigantescas olas de agua sobre los 400,000 Hebreos y el ejército Egipcio es  ridículamente real, se la tengo que dar al Señor Scott, se veía espectacular. Especialmente en tres dimensiones. Al fin y al cabo, aunque es una película sumamente larga, Éxodo: Dioses y Reyes vale la pena verla; tiene un tremendo reparto, secuencias de acción fantásticas y grandiosos niveles de excelencia en su producción.