En su corta carrera, el director y guionista Rian Johnson ha logrado emerger deentre una multitud de cineastas relativamente jóvenes que ofrecen al público un cine, que, aunque rinde homenaje a algunos de los géneros más importantes del cine, lo hacen de una manera poco convencional. Fue esto lo que caracterizó su ópera prima “Brick”, una obra de cine negro con un toque moderno, protagonizada por el mismo Joseph Gordon-Levitt. Con The Brothers Bloom, su segunda película, Johnson hace homenaje a lo que es casi un género por sí solo; las películas de estafadores. El director regresa con Looper, riendiendo homenaje al género de ciencia ficción, específicamente al sub género de “viaje en el tiempo”.

En el año 2072 se puede viajar en el tiempo, pero al considerarse como ilegal, es practicado exclusivamente por mafiosos, que lo utilizan para deshacerse de sus víctimas sin dejar rastro alguno. Un “Looper” se encarga del trabajo sucio;recibirlo 30 años en el pasado, asesinarlo y deshacerse del cuerpo. Cuando un Looper como Joe (Joseph Gordon-Levitt) decide renunciar al trabajo, la única manera aceptable de salir del contrato es asesinando a su versión del futuro, por lo que es recompensado con dinero suficiente para tener una buena vida los próximos treinta años; sus últimos.

El conflicto comienza cuando Joe se recibe a sí mismo en un día de trabajo común y corriente y en un momento confuso se deja escapar, lo que constituye en una falta grave que podría resultar en cambios permanente al futuro que se castiga con la muerte. El problema es que Joe no pidió cerrar el loop, por lo que tratará de buscarle sentido a la situación.
El tema del viaje en el tiempo es uno sumamente difícil de manejar, ya que trae consigo una facilidad de caer en lo increíble y lo desgastado. Además, crea espacio para “loopholes” o lagunas que podrían ser mortales para la historia.Afortunadamente, Johnson maneja el tema de una manera espléndida, nunca cruzando la frontera entre lo creíble y lo increíble. Su estilo singular dice presente en las escenas de acción y hasta se puede detectar un poco de ese “silliness” que caracterizó a Brick. Johnson, además, desarrolla su historia en un futuro desalentador dónde no existe clase media y la tecnología hace más daño que bien. Los personajes que habitan el futuro de Johnson son personas recelosas y egoístas, lo que hace resaltar el excelente desarrollo del personaje principal, quien evoluciona a lo largo del filme.
Joseph Gordon-Levitt brilla una vez más bajo la dirección de su amigo Johnson, pero lo complementan dos experimentados actores en Bruce Willis como Joe del futuro y Jeff Daniels como un villano compasivo, pero despiadado cuando tiene que serlo. Hablar de actuaciones y obviar la que sobresale entre todas sería un acto de irresponsabilidad de mi parte, y es que el pequeño Pierce Gagnon brilla como ninguno otro con tan solo cinco años de existencia. Su interpretación es simplemente fenomenal, y aunque posiblemente sea resultado de una excelente dirección, no es mi intención restarle mérito al talento de la futura estrella.
Looper pasa como una de las películas más sólidas en lo que va de año y seguramente se convertirá en una gran adición a este sub-género de ciencia ficción.