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La nueva película del director Christopher Nolan impresiona en el departamento técnico, pero falla en el desarrollo. 

No es ningún secreto que el aclamado director Christopher Nolan tiene una fascinación y hasta cierto punto obsesión con el tema del tiempo. Para aquellos que lo conocemos, hemos visto la incorporación de este tema en películas como Inception (2010) con Leonardo DiCaprio y hasta en Interstellar (2014) con Matthew McConaughey. Ambas cintas están consideradas entre las mejores películas del director y para algunos, de lo mejor de todos los tiempos. Con esta nueva propuesta del tiempo invertido, “TENET”, Nolan trata de brindar una nueva perspectiva en el tema, logrando reacciones mixtas a la hora de calificar su ejecución.

John David Washington interpreta a El Protagonista (no, no tiene nombre), un agente de la CIA que poco a poco va descubriendo el mundo de la inversión del tiempo y sus consecuencias. Entrar en más detalles sería faltarle a uno de los esfuerzos más grandes la publicidad de la película: guardar sus secretos. Con una duración de dos horas y treinta minutos, la película arranca con una serie de secuencias a ritmo acelerado y en las que no faltan la acción. Es un ritmo que Nolan logra mantener hasta el final de la película, y es uno de sus aspectos más impresionantes. A pesar de su larga duración, son esas mismas secuencias las que hacen que la película se convierta en una fácil y satisfactoria de ver. Sin embargo, la verdadera fuerza detrás de “TENET” es la unión entre Washington y Pattinson en pantalla. Es esa química entre estos dos personajes y las ganas de conocerlos más a fondo uno de los atractivos más grandes para visitar una sala de cine. Sin embargo, a medida que se va desarrollando la historia, queda claro que ese desarrollo nunca llegará.

A diferencia de las otras películas del director con temas del tiempo y tramas complicadas, “TENET” carece de esa emoción a pesar de contar con mucha acción. La falta de conexión con los personajes y una historia casi incomprensible empañan el usual control que suele demostrar Nolan en cuanto a lo técnico, donde “TENET” obtiene sus calificaciones más altas. “No trates de entenderlo, siéntelo” son algunas de las líneas con que el director y guionista comunican a su audiencia sobre el inevitable ejercicio de querer entender la trama. Estas son las palabras que utiliza Laura (Clémence Poésy), una científica que estudia objetos invertidos, para explicarle al personaje de Washington como trabaja la inversión. También es un consejo aplicable a la audiencia de esta película. Y es que, si te enfocas en tratar de entender cómo funciona la inversión del tiempo, no apreciarás la acción y actuaciones de la misma manera. 

“TENET” es el primer gran estreno desde marzo, y uno que ha sido bautizado como el salvador del cine, aunque eso esté por verse. Para disfrutar de esta propuesta, los cines han implementado los necesarios protocolos de higiene y distanciamiento dentro de las salas. La decisión final recae en la audiencia, la cual tendrá que decidir si esta es la película que los llevará de nuevo a disfrutar de la magia del cine. Después de todo, esta es la primera película en seis meses que se beneficiará de la experiencia única que provee la pantalla gigante.