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“Hollywood”, la nueva serie del prolífico productor Ryan Murphy, reimagina la Época Dorada del cine para una audiencia moderna y exigente de un cambio.

En el 2020, muchos estamos familiarizados con el trabajo de Ryan Murphy, creador de algunas de las series más populares de los últimos años. Desde aciertos como “American Crime Story” y “Pose” hasta decepciones como “The Politician” y el 50% de “American Horror Story”, es probable que en algún momento te hayas topado con algunas de sus historias, todas ricas en representación y melodrama. Estos son solo algunos de los elementos recurrentes en sus series que lo han impulsado a la cima de la nueva era dorada del formato de pantalla chica. 

Con “Hollywood”, su más reciente propuesta y comentario sobre el estatus de la industria del cine, Murphy traslada a la audiencia a un Hollywood post Segunda Guerra Mundial en que estudios de cine se enfrentan entre ellos, y en ocasiones a exhibidores en batallas campales no exentas de violencia. Pero mientras que el desenlace del segundo conflicto militar global es de conocimiento general y sirve de trasfondo para esta historia, Murphy toma una ruta casi Tarantinesca en atrevimiento e intenta reescribir la historia de esta época de Hollywood tan celebrada como criticada. El resultado, como muchos habrían anticipado de mirar su “track record”, no es ni tan satisfactorio como en las películas “Inglourious Basterds” y “Once Upon a Time… in Hollywood”, mucho menos tan profundo como el “show” pretende ser.

Hollywood – Netflix

La premisa de “Hollywood” es tal vez la más ambiciosa de la carrera de Murphy. ¿Cómo sería la industria si hubiésemos resuelto el problema de inclusión y representación en Hollywood hace 70 años? Aunque la serie limitada nunca explora las consecuencias que esto habría tenido en el mundo actual, sí hace todo lo posible por marcar todos los encasillados. ¿Racismo? Checked. ¿Homofobia? Checked. ¿Sexismo? Checked. ¿Acoso sexual laboral? Checked. 

Para explorar las grandes deficiencias de la industria del cine, Murphy recluta a un acertado grupo de actores para interpretar a una combinación de cineastas, productores y actores, algunos ficticios y otros reales.

Darren Criss (American Crime Story, Glee) interpreta a Raymond Ainsley, un joven director liberal con ansias de cambiar el status quo. Aunque no aparece en el primer episodio, el actor caucásico asume el rol protagónico en una serie que busca solucionar el gran problema de representación de minorías frente y detrás de cámaras. David Corenswet (The Politician) interpreta a un aspirante actor y veterano de guerra que recién llegó a Hollywood; Laura Harrier (Spider-Man: Homecoming) deja una buena impresión como una aspirante actriz negra llamada Camille Washington; Jake Picking (Top Gun: Maverick) es irresistible como un joven Rock Hudson, mientras que Jeremy Pope resalta entre todos en el rol de Archie Coleman, un guionista negro que debe recurrir a vender su cuerpo para sobrevivir en Hollywood mientras espera espera un cambio que le permita trabajar y vivir en libertad.  

Hollywood – Netflix

A ellos se unen veteranos del cine como Patti LuPone, Holland Taylor, Joe Mantello y un excelente Dylan McDermott. Jim Parsons completa el elenco sobre actuando hasta el infinito como Henry Willson, un repugnante agente de talentos de Hollywood al que Murphy intenta redimir como si el mundo estuviese listo para perdonar a Harvey Weinstein. 

Aunque para el entendedor con pocas palabras basta, la nueva serie de Murphy es el primer traspié indiscutible del productor: una pieza tan vacía y forzada que hace que las obvias referencias de “The Politician” se sientan como sutilezas en comparación. Sin embargo, el más grave error de “Hollywood” es que parece más interesada en crear conflictos que en resolverlos. Violando una de las principales reglas del cine y la televisión, los escritores de la serie optan por decirle a la audiencia mediante diálogo en lugar de mostrarle mediante acción. Conflictos que habrían añadido dimensión a la historia son reducidos a una mención, mayormente por otro de los grandes defectos de la serie: la falta de tiempo.

Con un total de siete episodios y más personajes de lo que el papel puede aguantar, “Hollywood” tiene un serio problema de urgencia. Siete episodios no son suficientes para desarrollar todos los personajes o explorar todos los temas que “Hollywood” intenta abarcar, los cuales raya en la superficie y nada más.

Hollywood – Netflix

“Hollywood” evita ser un completo fracaso gracias al innegable talento de su elenco, un impresionante diseño de producción y las intenciones de Murphy y su equipo, quienes buscan comentar sobre las injusticias que aún imperan en la despiadada ciudad en que los sueños van a morir con más frecuencia que a cumplirse. Se dice que la intención es lo que cuenta, pero cuando se intentan abarcar temas de esta magnitud, es imprescindible hacerlo con seriedad, precisión y respeto. Hacerlo a medias o de manera superficial no es diferente a eliminar una parte importante de nuestra historia sin un sustituto adecuado que le haga justicia.

Tampoco es acertado sugerir que basta con tres actores, un director, un guionista y dos productores para cambiar la percepción del mundo entero. Esta es una batalla que no se gana en lo que toma filmar y distribuir una película. Muchos menos en siete episodios.

“Hollywood” estrena en Netflix este viernes, 1 de mayo.